“Cuando crezca, quiero descargar mi mente en internet y así vivir por siempre”
Me siento... aterrado
Aun cuando el Internet no es más que un adolescente tecnológico, este ha sido el medio para digitalizar cada fragmento de nuestra vida, convirtiéndola en un conjunto de datos (perfectamente) ordenados. Solo en YouTube se reproducen más de 3.000 millones de horas de video cada mes, en solo 5 meses se reproduce más tiempo que el que los humanos nos encontramos caminando en la tierra. Este es apenas un ejemplo de los millones de datos que generamos en cada uno de nuestros pasos, todos siendo organizados y distribuidos para el mejor uso que las manos de Internet consideren.
Cada visita, click, movimiento del ratón, cada acción o incluso la misma inacción del usuario está siendo monitorizada y almacenada. ¿Hemos llegado a un punto que realmente cada una de nuestras acciones se ha convertido en un objeto de medición? ¿Hemos llegado a digitalizar cada una de nuestras acciones? ¿Estamos empezando a dejar de ser humanos y ser solo objetos de estudio? Esta es la parte que me aterra.
Me siento... dudoso
¿Existe alguna parte de nosotros que no sea ahora propiedad de alguien más?¿Algo tan puro y complejo que no exista forma de meterlo en un reporte? Tu número de respiros, la cantidad de latidos de tu corazón, cada caloría que tu cuerpo consume; toda la información del ADN de nuestras células puede ser resumida dentro de aproximadamente 720 MB, podría ser comprimida hasta dentro de apenas 120 MB con algunos trucos de compresión, entonces toda nuestra información genética puede ser almacenada dentro de tu propio teléfono. ¿Pero realmente todo puede ser transformado en datos? Busco lo más humano que tenemos, algo tan indescriptible para nosotros que no seamos capaces de incluirlo en un sistema digital. Pienso en nuestros sentimientos, pienso si algo tan incomprensible para cada uno nosotros como la felicidad puede ser transformado y medido como solo un dato más.
¿Es la felicidad, o en general cualquier sentimiento humano algo que podamos digitalizar y contabilizar? Al comenzar a redactar este artículo todavía tenía la esperanza de que exista un pedazo de humanidad que nunca le pueda pertenecer a nadie más, de que exista algo que nunca pueda ser parte de un esquema digital. Una vista rápida me dice que no, me siento aterrado una vez más.
Me siento... controlado
El análisis de sentimientos de las personas, resulta ser una técnica reciente, impulsada por la presencia de las marcas en las redes sociales. La cantidad de “Me Gusta” a una página de Facebook ya no implica necesariamente esto, ahora pueden ir hacia un simple interés en los quehaceres de la marca, sin que esta necesariamente sea de nuestro agrado. Es por esto que cada día las marcas necesitan saber que dicen y sienten los humanos comunes de ellas.
Esta realidad condujo a desarrollar los “Motores de análisis de sentimiento”, herramientas de análisis de texto que bajo parámetros establecidos leen los comentarios que estamos realizando en todo momento, aun cuando no son herramientas perfectas, brindan los datos necesarios para hacer de lo que creemos y sentimos información valiosa destinada al mejor propósito de ahora sus dueños. Me siento controlado y ya sin un rastro de humanidad. ¿Acaso solo somos datos? Al frente una quimera de experimento y arte roba mi atención.
Nos sentimos bien
En palabras de sus creadores “Nos Sentimos Bien” (We Feel Fine) es un motor de búsqueda y obra de arte basada en web cuya misión es ayudar a entender nuestros sentimientos así como de las demás personas”. Bajo una simple premisa, esta herramienta navega por cada rincón de internet, recogiendo frases que contengan “Me siento” ( I feel), clasificándolas dentro de categorías de sentimientos que están siendo creadas a medida que el experimento avanza. No sentimos bien ha medido más de 14 millones de sentimientos. Y los pone a disposición de quien sea que desee verlo.
El experimento navega entre una fina línea de lo científico y lo artístico, presentando un aura particular para quien sea que quiera visitarlo, mostrando dentro de un conjunto de gráficos todas las experiencias que vive en ese momento. ¿Queremos saber si Australia está más optimista hoy que ayer? Es una de las tantas respuestas que We Feel Fine puede responder.
Cual obra de arte digna de Louvre, pase horas delante de Nos Sentimos Bien, viendo sentimientos siendo tratados como solo datos, yendo y viniendo de una categoría a otra. ¿No somos más que datos acaso? una mirada más profunda me indica que existe algo más allá de todo.
Me siento... esperanzado
Durante horas vi como sentimientos se clasificaban dentro de categorías, pero cada uno de ellos es de por sí una realidad particular ¿Cuantos likes cada uno de esos pensamientos obtuvo? ¿Cuántos eran necesarios para hacer feliz a quien lo escribió? Quizá sólo necesitaban de apenas uno, quizá sólo de las personas cuyos lazos con nosotros simplemente no podemos valorar.
Entonces podemos decir cuántas personas están felices en la misma habitación donde nos encontramos ahora ¿Pero podemos llegar entonces a contabilizar nuestra felicidad personal? Hasta ahora veo que no, y tengo la esperanza de que nunca pueda hacerse. La felicidad solo la podemos medir en relación a nuestras experiencias pasadas. Tengo la esperanza de que esto nunca pueda llegar a ser medido.
Me siento... feliz
Quizá entonces por ahora, el contabilizar cada uno de nuestros sentimientos no pueda quedarse dentro de un margen digital. Me siento feliz de que sea así. Aun cuando tengo el sueño de poder digitalizar todo lo que encuentre en mi camino, estoy feliz de que aún no pueda ser así.
- Si Google no tiene la respuesta, la respuesta la tienes tú.
Acerca de Ronald Bustamante Pimentel: 25% Artista, 25% Comunicador, 50% Gamer, 100% Pura pasta de Cacao. Visita su perfil aquí.
"¿Por qué el agua es transparente?", "¿Existen los marcianos?"... Desde muy pequeños nuestra cabeza está llena de preguntas como esas. En particular, cuando yo era niño me di cuenta que mi familia era bastante paciente conmigo -felizmente- porque preguntaba casi todo, y en ese tiempo no existían Google ni Wikipedia. Las preguntas siempre fluyen, siempre aparecen y desaparecen, algunas preguntas nos cautivan como cuando esa persona que nos gusta nos dice "¿te puedo dar un beso?", otras preguntas son un tanto más difíciles como cuando un niño pregunta "papá, mamá, ¿cómo se hacen los hijos?". En tiempos modernos, y gracias al internet, encontramos muchas de las respuestas; pero en muchos casos no sabemos realmente si las respuestas que encontramos solucionarán nuestra pregunta particular.
Si eres de las personas que siempre tienen ideas dando miles de vueltas dentro de tu cabeza, y siempre has querido compartir lo que piensas - sin tener que llamar a algún amigo y le contarle lo que estabas pensando- te interesará esta red social para compartir tu voz.
Si de engreir a tu navegador se trata, pues Firefox recientemente ha lanzado toda una plataforma de "pijamas" para vestirlo; las hay de todos los modelos y con diseños de todas las categorías que te puedas imaginar: deportes, películas, celebridades, geek, emo, websites, marcas, etc. Eso es Personas de Firefox.
Se conoce como brecha digital a la "distancia" entre las capacidades presentes y las potencialidades entre una comunidad y otra. Así esta comparación realizada entre los países de América latina nos proporcionan una captura instantánea del acceso a internet por parte de las grandes cantidades de personas en nuestros países. También es importante tener la visión global y es más propio del ecosistema digital el unificar a las comunidades globales que se sienten como tales.
Uruguay, Chile y Costa Rica encabezan esta lista. Además están sobre el promedio mundial. Están en una buena marca.



Hace unos días traté de emitir un recibo por honorarios en la web de
Todos amamos las
Rafael: La idea nació entre mi roommate, Verónica Zapata y yo que somos fanáticos del cine. Queríamos crear un medio que proporcionara un buen complemento a las críticas de cine que leemos en los medios impresos, y tener un espacio propio para escribir y reunir a amigos que saben mucho de cine, pero que no tienen tribuna en ningún medio. ¿Quien no tiene al pata sabelotodo por lo menos de algún género de películas? Queremos que ese escriba con nosotros. No tenemos en este momento mucha ambición de tipo comercial o negocio sino más bien de juntar a un grupo “encamotados del cine” y hacer algo divertido. Luego salió el tema del puntaje y los votos como un complemento a los comentarios de las películas, una herramienta que la gente pueda usar como ranking para decidir si ve o no una película, y si quiere, recomendarla. La gente de
Rafael: En cuanto a los planes futuros, queremos aumentar nuestro número de bloggers que genere buen contenido y nuestra base de datos de película. Sobre los bloggers, necesitamos captar gente muy diversa, porque la mayoría de nosotros es fanático del drama o la ciencia ficción, pero nos gustaría tener secciones de cine latinoamericano, de cine de terror, incluso de cine regional, entre otros. Esperamos que eso vaya jalando más gente que se anime a opinar y haga la plataforma más rica y divertida en información. Del mismo modo, esperamos que cada vez más gente de provincias nos lea y sobre todo vote y comente. Tenemos la programación de los cines a nivel nacional, lo que hacer que el site no sea exclusivo para Lima. Ya nos han escrito de Trujillo, por ejemplo. Poco a poco queremos ir haciendo una comunidad de cinéfilos en todo el Perú. En un futuro más de mediano plazo, nos gustaría tener auspicios, siempre y cuando estos no comprometan la independencia de la página. Por ahora contamos banners de Límite Visual y la nueva filmoteca del MALI.
Las redes sociales son [ahora] armas poderosas para que las personas lleguen a ser escuchadas (lo que antes no sucedía en los inicios del internet).
Todo entra por los ojos, consejos irresistibles para vender mejor.
Interesantes artículos que narran experiencias y momentos singulares.
Porque vivimos rodeados de nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Artículos que nos dan la melodía y el ritmo que rom.pe.
Trabajar para ti mismo da muchos frutos buenos, consejos esenciales.
El cuerpo es un templo, cuídalo y dale el alimento correcto.