
El otro día, conversando con un amigo chef, me relató una anécdota muy graciosa que despertó mi curiosidad por conocer sobre un plato de comida específico.
La anécdota es la siguiente -y le pedí que por favor la narre-:
“Era mi primer día de trabajo en uno de los mejores restaurantes de Lima en el cual empezaría como mozo de un evento muy importante. Como es de costumbre y obligación, el requisito esencial del mozo es conocer la carta del lugar por lo cual tiene un tiempo de capacitación, tiempo que yo no tuve por necesidad inmediata del restaurante en cubrir ese cargo.
Mi primera mesa en atender sería la protagonista de una curiosa anécdota. Era una mesa de 6 señoritas españolas. Cinco de ellas tomaron la carta con toda comodidad. Sin embargo, la sexta, que al parecer había venido decidida a hacerme la vida imposible, parece que no notó que el restaurante solo se especializaba en pescados y mariscos y mirándome fijamente me dijo:
Exquisito


Es a veces frustrante pasar frente a algunos mercados y ver cientos de pavos vivos encerrados en diminutas jaulas comprimidos como si estuvieran en una maleta de viaje de compradora compulsiva. Mientras caminaba, lo único que se me venía a la mente era: “Esta tradición de comer pavo todas las navidades limita la imaginación de las personas, con una gastronomía tan rica y variada ¡Qué hacemos comiendo pavo todos los 24 de diciembre!
Todo entra por los ojos, consejos irresistibles para vender mejor.
Interesantes artículos que narran experiencias y momentos singulares.
Porque vivimos rodeados de nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Artículos que nos dan la melodía y el ritmo que rom.pe.
Trabajar para ti mismo da muchos frutos buenos, consejos esenciales.
El cuerpo es un templo, cuídalo y dale el alimento correcto.