¿Tienes para hoy una lista de tareas pendientes tan grande que sientes que nunca llegarás al final? ¿O normalmente comienzas el día con una lista manejable que al final de la tarde es mayor a causa de todas las cosas que fueron agregándose durante el día? ¿Se pone tan grande tu lista que al final del día parece convertida simplemente en una lista de deseos?
Este fue un escenario cotidiano para mí. Por mucho que diseñaba mi día para atender mis prioridades, siempre terminaba el día con una lista más larga que la lista con la que empezaba.
Pero hallé la solución: mi propósito es ahora hacer la mayor cantidad de cosas para hacer que mi lista se vuelva sea cada vez más corta.
¿Cómo es eso?
Una de mis herramientas de productividad más valiosas hoy son los Post-it. Tengo una de las paredes de mi estudio “embadurnada” de Post-its. Son hojitas pequeñas que ddivido diariamente en dos mitades: la parte superior contiene una sola tarea que he demoninado “La Gran Tarea 1”. Y la parte inferior mi lista de tareas pendientes para hoy; únicamente para hoy.
Cuando he compartido esto con algunas personas e incluso algunso clientes que tienen problemas para gestionar su tiempo, suelen decir que TODO ES URGENTE, a lo que no me queda más que añadir: Si todo es urgente, nada es urgente.”
Ya que mi día tiene un tamaño limitado que se divide entre la escritura de artículos para mis blogs, lecciones para cada uno de los cursos que estoy diseñando, la escritura de dos publicaciones para esta quincena, las consultas que recibo diariamente, la revisión de cada uno de estos casos para diseñar las estrategias adecuadas, y un buen tiempo para la lectura (sería imposible escribir si no proporciono un tiempo diario para el aprendizaje), y detesto llevar tareas a mi hogar, tiene sentido limitar al máximo el tamaño de mi lista de tareas pendientes: si no caben en un post-it, es probable que no las termine.
Entonces, la mitad superior tiene un espacio reservado para la “Gran Tarea 1” que tengo que hacer hoy: por ejemplo, terminar uno de los capítulos de “Modelos de Familia”, una de las publicaciones que vengo desarrollando. Como tengo anotada esta tarea como la primera y más importante, dedico las primeras horas del día y mi energía para completar esta tarea.
El resto del Post-it, la parte inferior, recoge todo lo que tengo que hacer hoy en orden de prioridad.
Una vez que he terminado con mi lista de tareas pendientes, he terminado mi trabajo del día.
Pero como mi trabajo es básicamente creativo e independiente como el de muchos, y cuando me siento a escribir siento la adicción de seguir haciéndolo (sí, los terapeutas también tenemos adicciones), es normal que cuando tengo algo de tiempo extra, sienta que haya otras cosas por hacer, y me complazco haciendo lo que me venga en gana.
¿Y qué pasa con el resto de actividades? ¿Con todas las llamadas que tengo que hacer, los correos electrónicos que debo responder y las peticiones que debo resolver (sin contar todas las ideas que se me cruzan por la cabeza mientras estoy trabajando)?
También hay lugar para todas estas cosas y para eso hay un segundo Post-it, que llamo “Lista de tareas pendientes para mañana”. A menos que se trate de algo urgente y muy importante (por ejemplo una consulta de un cliente que desea ser atendido o que desea consultarme sobre una de las tareas semanales que pactamos), no la añado a la lista del Post-it de hoy hasta que no haya concluido con esa lista.
Una de mis herramientas de productividad más valiosas hoy son los Post-it. Tengo una de las paredes de mi estudio “embadurnada” de Post-its. Son hojitas pequeñas que ddivido diariamente en dos mitades: la parte superior contiene una sola tarea que he demoninado “LA gran tarea 1”. Y la parte inferior mi lista de tareas pendientes para hoy; únicamente para hoy. “
Creo que es muy productivo -al menos en mi caso- trabajar con una lista cerrada, una lista en la que no se puedan añadir nuevos elementos. La lista de tareas pendientes en mi primer Post-it es una lista cerrada que no permite más ingresos porque no tiene el suficiente espacio para agregar otras cosas. Allí se encuentra la magia del detalle de escribir en post-its.
A menos que sea algo demasiado importante y muy urgente, no puedo añadir nada a la lista de hoy.
Trabajar con una lista cerrada te permite concentrarte mejor y estar mucho más motivado. Si sé que tengo 10 cosas que hacer hoy y termino con la primera, solo tendré 9 para concluir y sentiré que estoy progresando. Pero si trabajo con 10 tareas, termino 3 y me quedan 7, y a los pocos minutos añado 4 tareas más, sentiré que estoy andando en reversa, retrocediendo. Y es difícil trabajar con entusiasmo si me encuentro así.
La disciplina de anotar sólo las tareas que caben en un Post-it es que nos obliga a pensar en cuáles son nuestras verdaderas prioridades al comienzo del día. Cada cosa tiene que ganarse su lugar en mi lista para mantenerme disciplinado en hacer las cosas más importantes. Cuando empiezo a trabajar yo sé que es lo que exactamente necesito para conseguir el objetivo de hoy, y cuando haya terminado sabré que he tenido un día completo aprovechando el tiempo al máximo. Te puedo asegurar que ese es un día tranquilo y que cuando haya terminado mis tareas podré usar el tiempo extra de manera creativa, para hacer todo lo que me complazca hacer: por lo general, curioseando en internet, leyendo un comic y hojeando mis revistas.
Obviamente la aplicación de esta herramienta va depender de la naturaleza de tu trabajo, tus horarios y tu situación laboral. Si estás trabajando como yo, de forma independiente y dependes únicamente de ti y tus propias decisiones, puedes hacerlos. Si estás trabajando en movimiento y es parte de tu labor manejar todas las peticiones que ingresan porque giras en torno a ellas, tendrás que ser más flexible, te lo aseguro, y encontrar tu propio estilo de trabajo.
Creo que es muy productivo -al menos en mi caso- trabajar con una lista cerrada, una lista en la que no se puedan añadir nuevos elementos. La lista de tareas pendientes en mi primer Post-it es una lista cerrada que no permite más ingresos porque no tiene el suficiente espacio para agregar otras cosas. Allí se encuentra la magia del detalle de escribir en post-its.”
No se puede hacer todo al mismo tiempo, siempre habrá una necesidad de priorizar. Y una breve lista de tareas estrictas es una gran forma de hacerlo.
Te dejo con tres preguntas para que decidas cómo serán tus días y puedas establecer un orden productivo:
- ¿Qué tan grande es tu día hoy?
- ¿Cómo controlarás tu lista de tareas de hoy?
- ¿Podrías ser más productivo y hacer más cosas con una lista cada vez más corta?
Acerca del Autor: Como psicólogo y psicoterapeuta, mi trabajo es ayudar a las personas a reconocer y usar todos sus recursos disponibles. Visita su perfil
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